¿ QUE ES EL PROGNATISMO ?

 

 

 

  En los cánidos los dientes superiores cierran sobre los inferiores en tijera, sin embargo, cuando la mandíbula inferior adelanta los dientes o en la superior quedan retraídos es lo que se denomina prognatismo.

   A buen seguro que un profesional de la materia os explicaría mejor el tema, yo me limitaré a daros mi opinión en base a la información recopilada.

  Opino que el prognatismo es una defecto  que debemos eliminar por completo, y digo debemos porque es responsabilidad de los criadores eliminar los ejemplares que sufran este problema para evitar que entre en la cadena reproductiva. Desgraciadamente,  esto no sucede siempre pues algunos criadores no desechan estos cachorros bien por su desconocimiento del problema, o bien porque prime más la parte económica. En mucha ocasiones se aprovechan de la ignorancia de compradores argumentando se trata de un problema sin mayor importancia.

   Sin embargo yo pienso que sí la tiene y que consintiendo esto estamos contribuyendo a empeorar la raza. Un verdadero amante de una raza y un criador serio lo primero que debe tener en cuenta es que si no puede aportar algo positivo a la misma lo que nunca debe hacer es empeorarla en nada. Para explicar  esto os pondré un ejemplo un tanto irreal e hiperbólico: nuestra perra de exposición ha tenido una camada aparentemente normal, pero a los tres meses nos damos cuenta de que uno de los cachorros cojea al observarla como trota; consultamos con nuestro veterinario y nos dice que tiene una pata más corta que las demás pero que es poca cosa y  para su vida normal no acarrea mayores problemas, tan solo una ligera cojera. Pensamos en esterilizarlo  pero nos damos cuenta de que es el más listo, cariñoso y bonito  de la camada. Empezamos su adiestramiento y además resulta ser un fenómeno y un excelente cobrador y con una enorme motivación para trabajar, ¿quién se resiste a no cruzar con él?

   En un principio nos da un poco de miedo pero probamos “a ver qué pasa” y, ¡sorpresa! Todos los cachorros normales. Seguimos cruzando con otras hembras y no parece suceder nada. Pero un día nos llegan noticias de uno de los propietarios de una de las hijas de nuestro “patita corta” y nos dice que tiene un gran problema: su perra ha tenido una camada y la mitad de sus cachorros tienen una pata corta; el veterinario le ha dicho que puede ser genético.

   Esto es un ejemplo como os he dicho, exagerado, para que os deis cuenta de lo que podemos generar al cruzar con un perro prognato; que al igual que nuestro “patita corta” no suelen transmitir el defecto a sus hijos sino a sus nietos y a sucesivas generaciones. Esto puede deberse al carácter recesivo del gen del prognatismo. En genética básica (o mendeliana) esta recesividad en la 2ª generación puede explicarse de la siguiente manera: si cruzamos perros prognatos (que tienen un genotipo recesivo y por tanto sólo podrán transmitir el gen de dicha tara a sus descendientes) con perros normales no portadores de este gen, todos los descendiente de esta primera generación filial (los hijos) serán normales pero portadores del gen del prognatismo, es decir, serán heterocigotos; esto es debido a que un gen recesivo no se expresa y se mantiene oculto a no ser que sea combinado con otro alelo recesivo. Ahora bien, si cruzamos los descendientes de esta primera generación con otro perro normal, pero igualmente portador del prognatismo, la descendencia cambiaría considerablemente, aumentando la probabilidad de obtener perros prognatos hasta un25% así como la de seguir obteniendo perros portadores de este gen recesivo hasta un 50 %.

  Hemos de tener en cuenta que el prognatismo no sólo es una falta eliminatoria en cualquier exposición o concurso de belleza, sino que, cuando esta es acentuada, además acarrea serios problemas tanto físicos como fisiológicos al perro tales como dificultades para agarrar los alimentos y problemas en el sistema circulatorio y nervioso, por lo que debe considerarse un defecto grande.

  Por tanto ojo a la hora de adquirir un perro, y que nadie os cuele un “patita corta”. En toda línea de cría pueden salir  perros con defectos, prognatismos y otros problemas, no hay duda.                                                                                            
Ahora bien, ¿que se fastidie el comprador?

  No se puede garantizar que un cachorro será campeón y ni siquiera que no va a tener defectos. Algunos no son evidentes en el momento de la venta pero se manifiestan luego, como es el caso de algunos prognatismos. Como podemos saber esto? Es difícil a ciencia cierta , aunque existen  razones un poco más complejas; como por ejemplo: al mes de nacer los cachorros que  posean un leve  egnomatismo (mandíbula inferior por detrás de la superior) , en un futuro su cierre  seguramente será en tijera, si por el contrario el cierre es en tijera pero muy ajustado , casi seguro que al cambio de dientes el cachorro será  prognata, y en tercer lugar si el cachorro a esa edad es prognata , casi con seguridad seguirá siendo prognata , a no ser que este sea debido a los dientes y no a la mandíbula,  en cuyo caso al cambiar los dientes de leche se podría corregir y cerrar en tijera. 

  La cabeza del labrador retriever  va cambiando progresivamente pero debido a que la masa de la mandíbula superior es  mayor a la de la inferior y el crecimiento de la superior se podría decir que en cuanto a longitud es menos que la inferior, debido a  que la superior debe crecer tanto para adelante como para arriba y hacia los lados, y el espacio a llenar es bastante más amplio que el que realiza su par inferior.   Obviamente mientras más amplio sea  el crecimiento del hocico en alto (por así decirlo) y ancho (Fill up) que en largo,  se puede  deducir que la mandíbula inferior la sobrepasa provocando prognatismo (mandíbula superior por detrás de la inferior). Esto explicado en términos entendibles es como si juntamos nuestras dos manos palma con palma coincidiendo el final de las misma , si a la derecha la curvamos seguirá teniendo la misma longitud pero obviamente no coincidirá con la izquierda debido a que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Así pues  a la cría que lo posea no se lo puede corregir ya que es un "defecto" genético, lo ideal es criar a conciencia y una  corrección mediante ortodoncia únicamente sería  recomendable en caso que los prognatismos sean dañinos para la salud  del animal , tal como se claven los colmillos, no pueda comer correctamente ,etc.

  Ahora bien, cuando se adquiere un cachorro, si este  hubiese sido ya prognático  en el momento de la venta, sin duda, un criador honesto lo hubiese vendido más o menos a mitad de precio aunque sin pedigrí, eliminando futuras generaciones que no cumplan el estándar de la raza.
  Si el defecto aparece después, se  entiende que el valor del perro queda reducido al que le correspondería si hubiese tenido ese defecto en el momento de la adquisición, Al menos, desde mi  punto de vista  abonándole al comprador  ese 50 % de diferencia de la cantidad que pagó.


                 “Es difícil evitar el que suceda algún caso pero lo que  sí debe  hacer un criador profesional es  responsabilizarse  por ello”

 

David MIGUELEZ MONTOYA .- WWW.LABRADORESDEDARACAN.COM

 

ANEXO 

 

 Adjunto al artículo sobre el prognatismo una parte del temario de Javier Altuna que trata sobre este tema.

 

Tabla de edad según la dentadura

https://lh3.googleusercontent.com/-POLtLEge5ps/TXVD15eer_I/AAAAAAAAAJY/Oh1-yGJGcQk/s320/prog1.jpg

 -  Entre los cuatro y cinco meses se remplazan los incisivos. Entre los cinco y los siete meses se remplazan los caninos. Al año los incisivos están blancos e intactos. Los superiores son más voluminosos que los inferiores.

 -  A  los trece meses las pinzas inferiores (incisivos centrales) inicia el desgaste.

 -  Entre el año y medio y los dos años la flor de lis de los incisivos se empieza a borrar por el uso.

 - Entre los dos años y los tres años, los incisivos inferiores están nivelados y las pinzas superiores empiezan su desgaste.

 -De tres a cuatro años las pinzas superiores se están nivelando y los dientes empiezan a amarillearse. De cuatro a cinco años los incisivos se hallan todos en proceso de ser nivelados. Los premolares, normalmente, salen a los seis meses.

 

Oclusión

 

Se llama oclusión, a la relación del maxilar inferior con el superior. La oclusión o mordedura normal y correcta de un perro medio lineo se define como que estando en la boca cerrada la región posterior de los incisivos superiores debe estar en contacto y recubrir los incisivos inferiores y esto sobre una superficie que sea la cuarta parte de la corona dentaria. Se denomina mordida en tijera.

 

https://lh3.googleusercontent.com/-q99QhyRV65Y/TXVD632WdJI/AAAAAAAAAJc/lHzeXrSJkps/s320/Prog2.jpg   En el caso de que los incisivos superiores e inferiores se encuentren extremo con extremo y sin ningún tipo de desnivelación, se denomina mordida en tenaza. Está tolerada en ciertas razas, y en las demás no suele ser defecto muy grave, pero si defecto.

 

  Existe prognatismo cuando los incisivos inferiores están situados delante de los superiores. El prognatismo es el acortamiento de la mandíbula superior con relación a la inferior.

  Cuando el prognatismo no afea el aspecto exterior del hocico no presenta ninguna gravedad, es un defecto puramente estético pero que baja la puntuación en una muestra morfológica. Un perro prognato puede ser completamente sano, robusto y muy normal en todas sus funciones.

  Varias son las causas del prognatismo y no extraña el cruzamiento  de dos sujetos prognatos. En lo que a la herencia se refiere el perro prognato, en general no reproduce su defecto de inmediato, lo que quiere decir que sus hijos pueden tener las mandíbulas normales y si el defecto se reproduce será en la segunda generación, en los nietos. Cuando los incisivos superiores pasan a los incisivos inferiores se dice que existe enognatismo o prognatismo superior.

  El enognatismo o “braquignatismo” es casi siempre por no decir siempre, un defecto congénito y el acortamiento de la mandíbula inferior debe atribuírsele a un hecho degenerativo. Físicamente y fisiológicamente las molestias se presentan con la irregular contención de la lengua y la cavidad bucal, en la dificultad para agarrar los alimentos, la grave influencia sobre el sistema glandular, circulatorio y nervioso. Si el enognatismo se presenta en forma limitada, debe considerarse siempre un defecto grave y si es acentuado será motivo de descalificación.

  Si la separación en profundidad es debida a una mala colocación de los dientes, no es prognatismo real. No se considera como enognatismo patológico, la mandíbula superior un poco más larga de los “graioides”, ni la cara más corta en los braquignatos molosoides o ultrabrevilíneos.Cuando el prognatismo, bien superior o inferior, se revela en un perro medio líneo es que tiene una deformación ósea en la cabeza.

  Las principales causas del prognatismo son, el raquitismo (enfermedad crónica que consiste en trastornos del metabolismo del calcio y se manifiesta con encorvaduras de los huesos y debilidad del estado general), avitaminosis (carencia o deficiencia de vitaminas) y por herencia.

  Existen varias razas étnicamente fijadas y zootécnicamente muy evolucionadas con prognatismo (bóxer, bulldog, etc.) pero no existe una sola que sea enognata.

  Con esto se viene a demostrar que el prognatismo permite la vida libremente, la procreación y todas las funciones vitales, mientras que el enognatismo, siendo un defecto degenerativo, sería causa de graves problemas que terminarían con la extinción de todas y cada una de las razas enognatas. Y para curarnos en salud, todo perro con prognatismo inferior ya que el superior ha quedado descartado, a excepción de las razas en que es típico, y que ya han sido mencionadas, deberíamos descartarlo de la reproducción.